Seba Caussade

De profesión ingeniero, coach, astrólogo e instructor de yoga.


Director comercial y docente de Escuela Del Cielo.

Nací en Santiago una fría noche de invierno, lo que me lleva entre otras cosas a tener el Sol en Cáncer, la Luna en Piscis y a lidiar con mi ascendente Aries. Siendo ingeniero de profesión, me considero por vocación un estudioso del misterio que significa transitar por esta experiencia terrenal, camino que he ido explorando con el paso de los años desde distintas disciplinas complementarias.  

Luego de trabajar durante casi 10 años en el mundo corporativo, el 2012 renuncié a mi carrera profesional como ejecutivo para partir a la India con el propósito de formarme como instructor de Yoga. En uno de los viajes que hice durante los años posteriores, tuve mi primer encuentro con la astrología, lo que despertó en mí el interés por esta milenaria disciplina, ciencia y arte.

El 2016, ya de vuelta en Chile de manera estable, tuve mi segundo encuentro astrológico: conocí a Cristian Moreno. Resoné fuertemente con su estilo y con su experiencia de vida, lo que me entusiasmó a cursar con él su formación completa entre los años 2016 y 2018. 

Como suele ocurrir ocasionalmente, la vida se encarga de ir proponiendo caminos insospechados: siempre pensé que mi motivación para estudiar astrología era más bien intelectual, algo que hacía desde un propósito netamente personal. Pero al poco andar, familiares y amigos cercanos empezaron a pedirme que les interpretara su carta astral, y de esta manera la consulta astrológica comenzó a tomar vuelo de manera orgánica.

Desde el 2018 me dedico formalmente a la consulta, espacio donde logro compatibilizar el lenguaje astrológico con las herramientas que me entregó mi formación como coach, lo que me permite trabajar tanto desde el entendimiento como desde la acción. En búsqueda de un diseño de vida más coherente con mi propósito trascendente, el 2019 decidí vivir al menos medio tiempo en Cáhuil, más cerca de la naturaleza, del surf y del silencio. 

En estas nuevas tierras conocí a Kari Bozzo, quien ya empezaba a darle forma a la Escuela Del Cielo. Encontrándonos tanto en el cariño por la astrología como en una manera de ver la vida, Kari me tendió la invitación a participar de este maravilloso proyecto educativo. Como parte del equipo de la escuela, hoy tengo el privilegio de poder compartir con los alumnos el mensaje astrológico que ha ido madurando con la experiencia práctica de hacer consulta, desde la inmensa alegría que me genera el volver a conectarme con la docencia.